Me llamo al retiro.
Cito a mi propia persona a la suspensión.
Me invito a elevar el ser a partículas ínfimas y volátiles de pequeños trozos humanos.
Liberarme a voluntad de todo objeto o persona inherente y no inherente a lo que soy.
Dejo por instantes esa tarjetita en mi cabeza que incita a sólo flotar, sólo fluir.
Enajenación optativa a todo frente a lo entendiblemente real.
Deseos fugaces de egoismo puro, visceralmente casi malvado.
Odio repentino a la nada misma que confluye en el todo, necesario de ser percibido aunque sea por instantes.
Vuelo sólo imaginario que necesita escupir para separar el ying del yang unidos en mujer.
Me dejo inundar por algo ajeno y verdadero en todo recoveco.
Sólo yo elijo qué creer, qué pensar y dejar correr.
Ahora ya volé y ya volví.
Ya me ahogué dos segundos de la asquerosidad repentina que abarca la dualidad de toda mente humana.
Negativizo para rescatar lo positivo, lo que elijo volver a creer.
Entonces me invito a volver.
Me extiendo la mano para regresar y abrazar mi puño hacia la mesa que espera parada como la vida, separada y conjunta que se reune de a dias más clara de a dias más difusa.
Jalo lo que me nutre con deseos de ser y de posibilidades para apaciguar ambivalencias vitales.
Staple it together.
18/05/09
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario