jueves, 30 de abril de 2009

Cosas de un Jueves que quiere ser Viernes

De a ratos me vienen ganas de escribir que luego se van.
Ideas sueltas sin saberse capaces a desarrollar.
¿Buscar un tema o escribir todo junto?
¿Negar, reprimir o incrementar esos momentos del pensar?
Relevancia e irrelevancia relativa de fugaces oraciones en mi mente.

A veces creo que voy a enloquecer sumando y restando dos horas :)
Me siento un globo relleno de helio.
Rojo. Brillante. Con forma de corazón. Pomposo. Con un SMILE dibujado en el frente.
Flotando feliz y su alegría pronta a hacerlo estallar :)
Tomé una decisión.
I'll let it flow.
Wow. Creo que soy feliz. Así lo siento.
A veces la felicidad se presenta de a ratos que van y vienen, vienen y van.
Bello vaivén que no es más que la misma felicidad.
And that's what happiness was.

Ganas de absorber cada gota de tu vida.
De principio a fin.
Conocer cada escenario.
Embeberme en vos, hasta chorrear de todo tipo de experiencia, conocimiento y sabiduría que puedas llegar a dar.
No necesitás confianza más que el SER.
No servirían tampoco rehusos.
Ya en mí se fijó la idea de exprimirte, todo lo posible, y beber tu jugo.
No dejarte vacía pero algo similar podríamos probar.
Nada lo detendrá.
Quiero sacar el polvo de cada rincón con un soplido próximo, que se convierta casi en polvo mismo.
Me he vuelto monotemática.
No puedo evitarlo.
Es el virus de la chochera.
Disimulo that it's called love.

Hay algo que ultimamente no logro esclarecer o definir en mi cabeza como para traerlo al papel.
Lo volátil de las sensaciones y sentimientos que nos llevan de un momento a otro.
Considero que hacen a la vida en sí. Considero que es fructífero y necesario experimentarlo. Pasar de una instancia anímica a otra.
Pero el dilema es, más allá de lo necesario, aferrarse o no a uno de ellos.
Es recurrente el hacer presente una etapa, evadir otra, sabiéndonos en la contradicción interna en la que vivimos.
Vuelvo a otro escrito (inconcluso) y me digo, vale la pena?
Quizás menos preguntas pero los pensamientos vuelan.
Así paso de acortar a extender y viceversa todo tipo de encrucijada mental.
De estar con mi hoja latente a asombrarme de la velocidad que incorpora mi mano palabra tras otra.
Se cae el cigarrillo a la mesa y lo dejo rodar pues no puedo soltar la lapicera.
Incluso salteo letras. Dejo de leerme y dejo fluir.
¿Se leerá un caos?
No me importa.
Puede que sea una existencialidad mia, propia de la esencialidad que me forma e intento día a día descubrir.
Creo que cada día me enriedo en más palabras, difíciles, complejas o no tanto, porque lo disfruto.
Me cuesta no reiterar en ondas positivas y personas que parecen brillar, dando vueltas y vueltas en bocados que me maravillan.

30/04/09

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