No me siento bien
puesto que a pesar de que mis días se han vuelto más sonrientes
siento una gran angustia en el pecho.
Incertidumbre, impotencia.
y vuelvo a sentir esa sensación recurrente
entre angustia y ansiedad
necesidad de que algo suceda.
Que algo vuele mi mente a otra dimensión,
menos racional, menos opresora
y pueda flotar entre felicidad y canciones
melodías, luces y sonrisas.
La misma necesidad de siempre,
desahogarme a través de tinta y papel.
Latencia y permanencia en la nada
que suscitan mi escribir.
Esquivo a lo real.
Intento despegar.
Subo el volumen.
Escribo, canalizo, y te pienso, te quiero, conmigo,
y distraerme y volver a sonreír.
Y te separo a vos, cosa linda
y vuelvo a él y su angustia, que me angustia
y no quiero días grises cuando comienzo a ver tantos colores.
Dilato el momento y la circunstancia
de malestares superfluos y no tanto.
Tengo que volver a calzar pantalones.
¿Es hora de tomar decisiones?
Siento adentrarme en el desgano
y me rehuso.
Me siento bien y cansada.
Feliz y angustiada.
Y recién comienza.
Mucho está por comenzar.
Sé que no desbarrancaré
sino seguiré paso a paso, como siempre
siendo positiva, sonriendo
y utilizando esto en mi pecho
sólo como ocasión pseudo y auto literaria.
y así, ahora, vuelvo a este lunes que anochece
para seguir con...
30/03/09
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario