lunes, 6 de abril de 2009

De cuando algo "sin querer" resulta casi perfecto

Parte 1

Suitability.

Ahora recuerdo algo como... "Dale tiempo al tiempo"
Para qué darle tiempo al tiempo para que el tiempo, tiempo te de, si el tiempo todo lo que tiene para dar es "tiempo" sin necesidad de que se lo demos primero.

Calma y sosiego.
Distancia y espacios individuales de un uno de a poco acompañado.

Realidades que se disponen como hermosas cartas en una mesa.
Sumatoria de circunstancias que se palpan mágicas en el devenir de los días.
Humanidades que se encuentran y se hayan, y se separan para volver a unirse.
Es el masticar de hechos y sentimientos, lentamente disfrutando cada sabor, momento a momento para tranquilamente percibir ese casi perfecto final que no es más que una casi perfecta realidad.

Huecos separados que sienten iguales.
Vacíos símil pseudo dolorosos pero encantadores.
Profundidades del ser que se traducen en el abrazo de un alma a otra.
Mi alma te abraza aquí o allá. Lejos o cerca.

Sorpresas y un continuo asombro.


Parte 2

Algo o muchas cosas me sorprenden.
No dejo de asombrarme.
Es real que una suerte de energía mágica
parece actuar y hacerse presente en mis días
desde hace un tiempo.
¿Pero son cosas que sólo suceden?
¿Circunstancias y coincidencias?
¿Son cosas que suceden por algo?
¿O es simplemente mi ser que comienza a abrir los ojos
para alcanzar la amada observación y percepción suprasuperficial de las cosas?
Quizás hoy sea yo un "algo" un poco más listo que ayer.

Pero si sobrepaso los hechos y las coincidencias, la vida misma y me centro en un ser, vuelvo a quedar boquiabierta.

Pude darme cuenta que no es sólo encantamiento, deslumbramiento y admiración.
No es sólo una persona lo que me tiene fascinada, sino que en la vorágine de la sincronicidad postmoderna en pos de una pseudo lucha individual, autosatisfacción y desarrollo personal, dos personas puedan conectarse casi metafísicamente, me atrevería a decir.
Siento que va más allá de cualquier sentimiento amoroso que puede llegar a nacer del encuentro de dos personas.
Lo que siento es compañía, siento SIMULTANEIDAD.
Así vuelvo a encandilarme increiblemente por el hecho de haberlo descubierto.
Claro, no es ella, soy yo, somos dos.
Percibo y siento que sentimos casi lo mismo.
Ahora hablo de un casi "de a dos".
Porque mi asombro es tu asombro.
Mi sorpresa es tu sorpresa,
y mi hueco es tu hueco.

Ese es el hecho mas fascinante.
La puesta en consciente de esa profundidad que habita mi pecho desde hace ya unas semanas.
Esa, sin duda, es hoy la magia más mágica, poder realmente compartir en silencio, sentiemientos tan sinceros, con un plus de sentirlo recíproco.

Entonces te parafraseo, tomo la sorpresa, aquella que escribiste.
Tomo el exterior y el interior del que hablabas, porque estabas claramente en lo cierto.
Porque lo ví. Se que nuestros exteriores e interiores se unen, los tuyos, los mios.
Porque hoy sé que me asombro más allá del exterior, que no son sólo "cosas que pasan", sino un interior que despierta.
Un interior que siento plenamente conectado con tu interior, y un interior que se reconecta con parte de mi esencia como ser.
No puedo evitar no sumar. Hechos, sensaciones, sentimientos, simultáneos, otredad e individualidad. 1+2+3+4+5+6 = felicidad.

Creo que pierdo el hilo, pero claro está la poca vanalidad en mi asombro.

05/04/09

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